SOBRE MÍ
Pinto para entenderme y volver a habitarme.
Mi trabajo nace del gesto y de la necesidad de explorar lo que ocurre hacia adentro. Pinto desde un diálogo constante entre la intuición y la reflexión, entre lo aprendido y lo que aparece sin previo aviso. La pintura se convierte en un espacio donde puedo detenerme, observarme y construir sentido.
No busco ilustrar ideas cerradas. Me interesa abrir preguntas: sobre la identidad, el tiempo, la contradicción, el cuerpo y sus transformaciones. Cada obra es una capa más en ese proceso.
El gesto como punto de partida
Mi formación comenzó desde un enfoque académico, donde aprendí a mirar, a dibujar y a comprender la estructura. Con el tiempo, ese conocimiento empezó a sentirse insuficiente. Fue necesario romperlo, ensuciarlo, permitir que el error, la mancha y la materia tomaran decisiones propias.
Hoy el gesto es central en mi trabajo. Pinto con la intención de que la pincelada conserve su energía, que el trazo no se domestique del todo. Me interesa que la obra mantenga una tensión viva entre control y libertad.
Símbolos, cuerpos y máscaras
Las figuras que aparecen en mi obra no son personajes concretos, sino estados: cuerpos fragmentados, máscaras, figuras en transformación. A veces dialogan entre sí, otras veces parecen atrapadas en su propio movimiento.
Estos elementos funcionan como metáforas de procesos internos: lo que ocultamos, lo que mostramos, lo que se rompe y lo que vuelve a construirse. La pintura se convierte así en un lenguaje simbólico, más cercano a la emoción que a la narrativa literal.
El tiempo como materia
El tiempo atraviesa mi trabajo de distintas formas. Me interesa su fragmentación, su repetición, su contradicción. No como una línea recta, sino como algo que se dobla, se interrumpe y se superpone.
Pintar es, para mí, una forma de habitar el tiempo de otra manera: un espacio donde pasado, presente y gesto conviven en la misma superficie.
Proceso
Trabajo principalmente con óleo y dibujo. El proceso no siempre es lineal: hay obras que nacen rápidamente y otras que se construyen a lo largo de capas, pausas y correcciones. A veces un dibujo es el origen de una pintura; otras veces el dibujo es un fin en sí mismo, un ejercicio de libertad y exploración.
No busco resolver del todo. Me interesa dejar rastros del proceso visibles, permitir que la obra conserve su historia.
Comisiones
Si conectas con mi lenguaje visual, puedo crear una pieza especialmente para ti.
También realizo comisiones a partir de ideas, emociones o símbolos personales. No trabajo desde la representación literal, sino desde una interpretación pictórica que dialogue con mi lenguaje visual.
Cada comisión es un proceso compartido: una conversación que se transforma en imagen.
👉 Si te interesa trabajar conmigo o iniciar una comisión, puedes escribirme directamente.